Reforma con un solo interlocutor
Reformar suele ser perseguir a tres gremios y rezar para que el presupuesto no se dispare. Aquí no. Un proyecto, un interlocutor y un precio que se cierra antes de empezar la obra.
Lo que te quita de encima reformar con Órbita
Perseguir a tres gremios
Un solo interlocutor
Presupuesto que se dispara
Precio cerrado por escrito
Imaginar el resultado
Lo ves antes de empezar
Qué incluye
Cinco entregables, en orden. Cada uno borra una incertidumbre antes de tocar la obra.
Levantamos el alcance de la reforma y un presupuesto orientativo. Sabes por dónde vas desde el primer día.
Recreamos cómo podría quedar tu reforma: acabados, materiales y luz. Decides sobre algo que puedes ver, no imaginar.
El reformista ve el inmueble sobre el terreno. De ahí sale el precio cerrado, no de una estimación a ciegas.
Tras la visita técnica, un precio fijo por escrito. Antes de eso, lo que manejamos es siempre un rango orientativo.
Reformistas verificados hacen la obra bajo nuestra coordinación. Tú hablas con una sola persona de principio a fin.
No firmas con un desconocido. Firmas con condiciones claras y por escrito desde el principio.
Solo trabajamos con reformistas de la red. Nada de improvisar con quien aparezca.
Si la obra se retrasa, hay penalización. La fecha es un compromiso, no un deseo.
Tras la visita técnica, un número por escrito. Lo de antes era orientativo; esto es el trato.
Una sola persona responde por todo. No te pasan de mano en mano.
Pagas según avanza la obra, no todo por adelantado.
Sin perseguir gremios. Sin presupuestos sueltos que no cuadran. Nosotros coordinamos; tú decides.
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Nos cuentas tu reforma. Levantamos el alcance y un presupuesto orientativo.
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El reformista ve el inmueble sobre el terreno y mide lo que hay.
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Precio fijo por escrito en 48-72 h tras la visita técnica.
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La red ejecuta con un interlocutor, precio fijo y pagos por hitos.
Cuéntanos qué quieres reformar. Te damos un rango orientativo y, tras la visita técnica, el precio cerrado.